Noticias de Nutrición y Estética Ana María Luzón

 

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Cinco Consejos para llevar una vida saludable en 2019

Publicado el 15 de enero 2019
 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha querido colaborar en los propósitos de Año Nuevo de tantas y tantas personas y ha lanzado una serie de recomendaciones para ayudarnos a llevar una vida saludable más larga.

Comer variado

No existe alimento que contenga todos los nutrientes que el cuerpo humano necesita, por lo que una dieta perfecta es aquella que contiene gran variedad de alimentos frescos y nutritivos.

La OMS recomienda incluir en la dieta diaria alimentos como el trigo, el maíz, el arroz y las patatas, así como legumbres y mucha fruta fresca y verduras y alimentos de origen animal (carne, pescado, huevo, leche).

Además, elegir alimentos integrales sin procesar puede ayudarnos a sentirnos mejor ya que son ricos en fibra, lo que consigue que nos sintamos satisfechos durante más tiempo.

Escoger carnes magras o recortar la grasa.

Cocinar al vapor o hervir en lugar de freír.

Elegir verduras crudas, frutos secos sin sal o frutas frescas para los tentempiés en sustitución de alimentos con alto contenido de azúcares y sal.

Reducir la sal

Consumir altas cantidades de sal puede aumentar la tensión arterial, lo que supone un factor de riesgo importante para las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares. La recomendación dentro de una vida saludable es ingerir 5 gramos de sal al día, pero el promedio de consumo es del doble o más. Por ello, la OMS ofrece los siguientes consejos:

Utilizar la sal con moderación y reducir las salsas y condimentos salados.

Elegir verduras, frutos secos o frutas enlatados o secos sin sal ni azúcares agregados.

Leer las etiquetas de los alimentos para seleccionar productos con menos contenido de sodio.

Limitar el consumo de ciertas grasas y aceites

Nuestro organismo necesita la grasa en nuestra dieta, pero hay que saber seleccionar qué tipo de grasa y en qué cantidad la ingerimos. Aquellas que son producidas industrialmente (llamadas grasas trans) son las más peligrosas para la salud, y su consumo aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca en un 30%. Estos son los consejos de la OMS para reducir la grasa menos saludable de nuestra dieta:

Reemplazar la mantequilla o la manteca por otros aceites más saludables.

Consumir carnes blancas como la de pollo o pescado, que son más bajas en grasa.

Leer etiquetas para evitar aquellos alimentos que contienen grasas trans.

Disminuir el consumo de azúcar

El consumo habitual de azúcar supera, y en mucho, lo recomendado por instituciones como la Organización Mundial de la Salud, y esto aumenta el riesgo de problemas de salud crónicos y graves.

Se trata de uno de los ingredientes más ocultos en los alimentos procesados, por lo que limitar el consumo de dulces y bebidas azucaradas y procesadas ayuda a reducir notablemente la ingesta de azúcar.

No dar alimentos azucarados a los niños menores de dos años y limitarlos en los más mayores.

Reducir el alcohol

En cuanto al alcohol, la OMS es tajante: “el alcohol no es parte de una dieta saludable”. Además, advierte que “beber demasiado o con demasiada frecuencia aumenta el riesgo inmediato de lesión, además de causar efectos a largo plazo como daño hepático, cáncer, enfermedad cardíaca y enfermedad mental”. En este caso, el consejo es único y claro: no consumir alcohol.

 

LA INOCUIDAD ALIMENTARIA ENTRE LOS OBJETIVOS DE LA FAO EN 2019

Publicado el 15 de enero 2019
 
Una dieta saludable y nutritiva tiene que estar sustentada en alimentos seguros y de alta calidad. Por eso, la inocuidad alimentaria se ha convertido en uno de los objetivos de la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

La FAO define la inocuidad de los alimentos como la “ausencia, o niveles seguros y aceptables, de peligro en los alimentos que pueden dañar la salud”. Según datos de este organismo, más de 600 millones de personas enferman y 420.000 mueren de manera anual debido a haber consumido alimentos contaminados con bacterias, virus, parásitos, toxinas o sustancias químicas. Además, cada año se genera un gasto por un valor que ronda los 95.000 millones de dólares debido a los alimentos insalubles.

Se trata de un problema que afecta a toda la población, aunque los niños menores de 5 años y las personas que viven en subregiones de bajos ingresos son los grupos más vulnerables.

Para lograr alcanzar la inocuidad alimentaria, la FAO aconseja mejorar las prácticas de higiene en los sectores alimentario y agrícola para, así, ayudar a reducir la aparición y la resistencia a los agentes microbianos en toda la cadena alimentaria e incluso en el medio ambiente. Además, la educación también tiene un papel importante, ya que, según afirman, “tiene el potencial de reducir las enfermedades transmitidas por los alimentos. Por cada dólar invertido, el ahorro es hasta diez veces mayor”.

 

ENCUENTRAN RELACIÓN ENTRE EL CONSUMO DE CARNE ROJA Y LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Publicado el 15 de enero 2019
 
Un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Clínica Cleveland de EEUU, publicado en el European Heart Journal, ha puesto el foco en mostrar cómo y por qué el consumo de carne roja puede aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Esta investigación se ha centrado en el TMAO (N-óxido de trimetilamina), un subproducto de bacterias intestinales formado durante la digestión, y que se produce cuando éstas digieren los nutrientes (la colina, lecitina y carnitina) que abundan en alimentos como la carne roja o el hígado. Este proceso tiene relación con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

El estudio apunta que una dieta cuya principal fuente de proteínas es la carne roja aumenta el nivel de TMAO en circulación, frente a otras dietas cuyas fuentes proteicas sean a base de carne blanca u otro tipo de proteínas animales. Es más, no solo aumenta la producción de TMAO por las bacterias intestinales, sino que también reduce la eficiencia de los riñones para expulsarlo.

En distintas investigaciones, también realizadas por el mismo equipo, se ha demostrado que contener niveles de TMAO altos en sangre puede ser una herramienta para predecir posibles enfermedades cardiacas, cerebrovasculares e incluso la muerte.

Para llegar a esta conclusión, el grupo de investigadores liderado por Stanley Hazen ha trabajado con 113 participantes que tenían que ingerir ciertos planes de comida basados en proteína de carne roja, carne blanca o no cárnica. Un mes después de llevar esta dieta, se observó que habían aumentado los niveles de TMAO en sangre y orina en la mayoría de partícipes, pero este incremento era tres veces mayor en los casos en los que la alimentación se basaba en carne roja fundamentalmente.

Eso sí, se comprobó que a lo largo del mes siguiente de haber reducido el consumo de carne roja, los niveles de TMAO en sangre y orina disminuyeron.

Tal y como afirma Hazen, este estudio es el primero que muestra la relación entre la dieta, aparte de las sales y el agua, y el trabajo que hacen los riñones expulsando los diferentes compuestos. “Sabemos que los factores del estilo de vida son críticos para la salud cardiovascular, y estos hallazgos se basan en nuestra investigación anterior sobre el vínculo de TMAO con la enfermedad cardiaca. Proporcionan evidencia adicional de cómo las intervenciones dietéticas pueden ser una estrategia de tratamiento eficaz para reducir los niveles de TMAO y disminuir el riesgo subsiguiente de enfermedad cardiaca”.

En otro trabajo anterior, este mismo equipo de investigación creó un nuevo tipo de fármacos para prevenir la aparición de enfermedades cardiacas y el riesgo de coagulación basado en la interrupción del proceso mediante el que la colina se convierte en TMAO.

 

LAS DIETAS DESEQUILIBRADAS, ENTRE LAS PRINCIPALES CAUSAS DE MALA SALUD A NIVEL GLOBAL

Publicado el 5 de diciembre 2018
 
El último Informe Global de Nutrición vuelve a hacer hincapié en el riesgo de seguir una dieta restrictiva de algún grupo de nutrientes, ya que se trata de una de las principales causas de mala salud a nivel mundial. Comer alimentos pocos saludables o no comer suficientes contribuyen a esta desnutrición.

Jessica Fanzo, profesora de la Universidad Johns Hopkins y autora principal de este estudio, afirma que “las dietas son uno de los principales factores de riesgo de morbilidad y mortalidad en el mundo, más que la contaminación del aire y más que fumar”. Además, añade que “lo que estamos comiendo nos está matando. Necesitamos encarrilarnos de nuevo con nuestro sistema alimentario”.

Hopkins asegura que la falta de conocimiento y el precio de los alimentos nutritivos, así como unas cadenas de distribución ineficaces son algunos de los factores que contribuyen a la existencia de dietas pobres.

Cada país afronta algún tipo de malnutrición: niños anémicos o de estatura menor a la correspondiente a su edad, mujeres obesas pero malnutridas por llevar a cabo dietas desequilibradas, aumento del porcentaje de adolescentes obesos…

Asimismo se trata de una cuestión económica. Después de analizar 194 países, los expertos apuntan que la desnutrición podría costar al mundo 3.500 billones de dólares anuales y, aunque en el informe se asegura que todos los países están luchando contra la malnutrición, también se advierte que difícilmente se van a cumplir las nueve metas mundiales sobre nutrición que se propusieron alcanzar para el 2025. En cuanto al sobrepeso y la obesidad, el coste sanitario supone en torno a 500 billones de dólares por año.

Un ejemplo a seguir, según el informe, podría ser Ámsterdam, que en 2012 fijó programas para prevenir y tratar la obesidad y ayudar a la comprensión e investigación del tema. Para ello, pusieron en marcha varias medidas, como fuentes públicas para beber o restricciones en la publicidad de alimentos, así como guías de snacks saludables en colegios. En la actualidad, la prevalencia de sobrepeso y obesidad en este país están disminuyendo.

El copresidente del Panel Mundial sobre Agricultura y Sistemas Alimentarios para la Nutrición (un grupo independiente de expertos), Sir John Beddington, apunta algunas claves más, como reducir el gasto en comida, ya que cada año, más de la mitad de todas las frutas y verduras producidas a nivel mundial se pierden o desperdician.

Fanzo recuerda que una buena alimentación es imprescindible para optimizar el Sistema Inmune, evitando enfermedades, así como para un correcto funcionamiento cognitivo. Por tanto, un país que cuida la alimentación de sus miembros, cimenta el intelecto de los mismos.

 

NUEVA GUÍA DE ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Publicado el 5 de diciembre 2018
 
La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria acaba de presentar la nueva Guía de Alimentación Saludable, un documento elaborado por esta institución y con el aval de todas las Sociedades Científicas de Atención Primaria (SEMG, SEMERGEN, SEPEAP y semFYC).

Este documento cuenta con recomendaciones para planificar una alimentación saludable, diseñar un menú semanal equilibrado y a la vez sugerente, también para hacer la compra de manera inteligente y preparar, procesar, cocinar y conservar estos alimentos de manera segura y sana. Además, se incluyen consejos para embarazo y lactancia, para cubrir las necesidades especiales en niños y en personas mayores.

Se trata de un documento con una gran utilidad para toda la población, ya que además de las recomendaciones alimentarias también incluye la pirámide nutricional, que en su base cuenta la necesidad de realizar diariamente una actividad física moderada.