Noticias de Nutrición y Estética Ana María Luzón

 

Mostrando noticias de 11 a 15 de 19

COMER FRUTOS SECOS A DIARIO AYUDA A PREVENIR LA OBESIDAD

Publicado el 5 de diciembre 2018
 
Los frutos secos, al contrario de lo que se piensa de manera generalizada, pueden ayudar a prevenir la obesidad, según dos estudios que se van a presentar en la Reunión Anual de la Asociación Americana del Corazón, que tendrá lugar en Chicago.

El primer estudio trataba de buscar una relación entre el consumo de nueces y cacahuetes (aunque éstos, en realidad, son legumbres oleaginosas, no frutos secos) a largo plazo y la variación del peso. Para ello, trabajaron durante varios años con datos de un total de 126.190 participantes de tres estudios: el Estudio de seguimiento de Profesionales de la Salud, el estudio de Salud de las Enfermeras y el Estudio de las Enfermeras II. Los cuestionarios de estos estudios se realizaban cada cuatro años en cada uno de estos estudios.

Se observó que el consumo diario de una ración de nueces o cacahuetes estaba relacionado con menor riesgo de obesidad en un intervalo de cuatro años. También la sustitución de una ración de alimentos con bajo valor nutricional por una de frutos secos determinaba menor aumento de peso en un plazo de cuatro años.

El principal autor de esta investigación, Xiaoran Liu (Departamento de Nutrición de la Facultad de Salud Pública de Harvard), señala que “la población tiende a considerar los frutos secos como alimentos ricos en grasas y calorías y no los consideran snacks saludables, pero lo cierto es que se asocian con una menor ganancia de peso”. Explica que incluir “una ración de nueces en la dieta para sustituir alimentos menos saludables podría ayudar a prevenir la ganancia de peso gradual y reducir el riesgo de patologías cardiovasculares”.

El segundo estudio, realizado en la Universidad de San Diego y dirigido por Mee Young Hong, comparó la sensación de saciedad y la respuesta de glucosa e insulina con 36 gramos de pretzels (galletas saladas) o 20 gramos de nueces de Brasil (cantidades equivalentes desde el punto de vista calórico) como un alimento más de la dieta. Se observó que ambos snacks aumentaban la sensación de saciedad, aunque ésta era mayor en el caso de los frutos secos. Las nueces estabilizaron la glucosa y la insulina postprandial (tras su ingesta), lo que podría ser beneficioso para prevenir la diabetes y la ganancia de peso. No así los pretzels, que generaron un incremento de la glucosa en sangre y la insulina al cabo de 40 minutos de haberlos ingerido.

Ambos estudios apuntan a los frutos secos en cantidades moderadas como una excelente opción como snack entre horas.

 

EL EJERCICIO PREVIENE LA OSTEOPOROSIS POSTMENOPÁUSICA

Publicado el 5 de diciembre 2018
 
Así lo demuestra un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Denver y la Universidad de Colorado presentado en la conferencia de la Sociedad de Fisiología Americana sobre Enfermedades Cardiovasculares, Renales y Metabólicas: Implicaciones Sexuales Específicas para la Fisiología, que se celebra en Knoxville (USA).

El declinar de la función ovárica implica una disminución del nivel de estrógenos en la mujer y una de sus consecuencias es a nivel esquelético, pudiendo disminuir la densidad ósea, aumentando el riesgo de osteoporosis y fracturas óseas. Este trabajo demuestra que se minimiza este riesgo tanto con el ejercicio físico como con la terapia hormonal sustitutoria.

Aunque ya era conocido que el ejercicio físico estimula la formación de hueso, este estudio lo corrobora en mujeres con déficit de estrógenos. Todas las mujeres estudiadas tuvieron una pérdida temporal de la función ovárica que disminuyó los niveles de estrógeno. Un grupo de mujeres recibió suplementos de estrógenos y también realizó ejercicio de resistencia supervisada; mientras que otro grupo no recibió terapia hormonal, pero hizo ejercicio. Los grupos que sólo hacían ejercicio estaban protegidos contra la disminución de la densidad ósea al igual que las que, además, recibieron estrógenos.

Sin embargo, la disminución de estrógenos circulantes origina otras consecuencias que el ejercicio no parece aliviar, como la disminución de la tasa metabólica en reposo, la pérdida de masa muscular o la acumulación de grasa abdominal. Estos síntomas sí se previenen con la terapia hormonal sustitutoria. El problema está en determinar la duración máxima de esta terapia y que hay mujeres que la tienen contraindicada por sus antecedentes familiares o ginecológicos, por eso es positivo saber que, al menos, la pérdida ósea la pueden evitar con una buena actividad física.

 

EVOLUCION DE LA NUTRICIÓN EN LOS ÚLTIMOS DIEZ AÑOS

Publicado el 24 de octubre 2018
 
El mayor interés por la salud ha producido un importante cambio en la alimentación y un creciente interés en la nutrición.

La Nutrición, al igual que otras ciencias, ha ido evolucionando en los últimos diez años merced al interés que despierta, tanto a nivel gubernamental como de la población general.

Es por todos conocido que la obesidad ha alcanzado la categoría de epidemia en todos los países desarrollados, lo que ha propiciado que se vayan tomando medidas (aunque aún queda mucho por hacer) para combatirla, por la cantidad de patologías que origina y el gasto sanitario correspondiente. Es un hecho que cada vez se dispone de menos tiempo para abastecerse de materias primas y prepararlas hasta que llegan al plato, pero no es menos cierto que las prioridades han cambiado y, en la actualidad, muy pocas personas están dispuestas a emplear su tiempo en cocinar y prefieren ocuparlo en otras actividades. Ante esta situación, existen tres posibilidades: tomar comida precocinada, comer de restaurante o llevar una dieta monótona y, por tanto, casi con seguridad, incompleta y/o no bien equilibrada.

Por otra parte, se va tomando conciencia de la necesidad de evitar el sedentarismo y ésto es un elemento positivo pero, desgraciadamente, no es el único necesario para preservar la salud; es decir, si se practica ejercicio pero se lleva una dieta desequilibrada, el organismo estará menos mal, pero no bien del todo.

Otro factor que ha irrumpido gracias a la comunicación a través de Internet, es una auténtica avalancha de información sobre dietas, debida precisamente a la sensibilidad que existe actualmente en todo lo referente a la nutrición. La información, si es correcta y está contrastada y avalada científicamente, es fantástico que se difunda y todo el mundo pueda tener acceso a ella. Nos hace más libres. El problema llega cuando charlatanes o grupos con determinados intereses económicos propagan datos falsos teñidos de “veraces” y, si algún famosillo los apoya, entonces la difusión viral está asegurada. Existen actualmente dos webs, creadas por profesionales de la salud la primera y periodistas especializados en salud y asesorados por profesionales sanitarios la segunda, para desmentir todas las falsedades que se van extendiendo: https://saludsinbulos.com/ y https://maldita.es/malditaciencia/.

Un cambio reseñable en estos últimos diez años es el protagonismo que ha adquirido la microbiota intestinal.

En esta última década ha habido modificaciones en la pirámide alimentaria, que analizaremos con mayor detenimiento en otra ocasión. Pero, lo que ha supuesto un cambio muy reseñable, es el protagonismo que ha adquirido la microbiota intestinal (microoganismos que colonizan nuestro intestino). Actualmente se considera incluso un órgano más. El equilibrio de estas colonias, tanto en número como en cuáles sean las especies bacterianas que pueblan el intestino, condiciona nuestro bienestar físico y mental. La microbiota interactúa con todos los órganos, incluido el cerebro. Se están realizando multitud de investigaciones en torno a ella. Sabemos que una correcta alimentación, que incluya alimentos prebióticos (ricos en fibra vegetal) y probióticos (alimentos fermentados), contribuye al buen estado de la microbiota. Por el contrario, los tratamientos antibióticos o el estrés mantenido, la alteran.

Sin duda, a medida que se vaya profundizando más en el conocimiento de la microbiota, se abrirán nuevas posibilidades terapéuticas para un número nada despreciable de patologías.

Ana Luzón es Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid, Máster en Medicina Estética y Nutrición, Máster en Gestión de la Prevención en la Empresa y Técnico Superior de Prevención, Especialista en Higiene Industrial. También es Vicepresidenta de la SEGN (Sociedad Española de Gastronomía y Nutrición) y Directora de la Clínica Nutrición y Estética, especializada desde el año 92 en tratamientos dietético/gastronómicos. Además, es Directora del Área Médico/Técnica del I Congreso de Gastronomía y Nutrición, Miembro de la SETIO (Sociedad Española para el Tratamiento Integral de la Obesidad), Miembro de la SEDCA (Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación) y autora del libro “La Dieta Gourmet” (Ed. La Oficina-Sindicato del Gusto).

https://www.conmuchagula.com/diez-anos-de-nutricion-contigo/

 

ENCUENTRAN RELACION ENTRE LA ALTERACIÓN DE LA MICROBIOTA INTESTINAL Y EL ALZHEIMER

Publicado el 22 de octubre 2018
 
Un nuevo hallazgo que podría suponer el inicio de un posible tratamiento para la enfermedad de Alzheimer se ha presentado en el 31 Congreso Europeo de Neuropsicofarmacología: los pacientes con enfermedad de Alzheimer tienen alteraciones en la microbiota intestinal que pueden estar relacionadas con un aumento de las endotoxinas bacterianas en la sangre.

Para llegar a esta conclusión, el equipo de Nicola Lopizzo, del Laboratorio de Psiquiatría Biológica del Centro IRCCS Fatebenefratelli de Brescia (Italia), realizó un estudio con un total de 55 participantes con el objetivo de investigar los posibles cambios en los microbiomas asociados a la enfermedad de Alzheimer, 30 de ellos con Alzheimer que dieron positivo en la prueba de beta-amiloide, y 25 personas de control sin deterioro cognitivo que dieron negativo en dicha prueba. Además, repitieron esta prueba a los dos y a los cuatro meses para comprobar si persistía con el tiempo esta diferencia sustancial en la microbiota.

Las muestras de sangre que les tomaron mostraron también que los niveles séricos de una endotoxina bacteriana común eran más altos en pacientes con enfermedad de Alzheimer que en personas sanas, lo que puede acercar a la realidad la hipótesis actual de la naturaleza inflamatoria del Alzheimer.

Lopizzo, sin embargo, es cauto y apunta que, aunque existen diferencias en la microbiota entre los dos grupos, todavía no es posible decir en esta etapa qué efectos podría tener cada alteración. El investigador señala que no está claro cuál es la causa de las diferencias en la microbiota intestinal en pacientes con Alzheimer y aquellos que no tienen la enfermedad.

“Nuestros datos sugieren la presencia de una composición específica de microbiota intestinal relacionada con la enfermedad de Alzheimer”, afirman los investigadores que, además, sugieren que esto puede desempeñar un papel en la patología de la enfermedad al desencadenar una barrera intestinal más permeable. Hasta ahora se había creído que la inflamación desempeñaba un papel central en el desarrollo de esta enfermedad y este estudio puede ser la confirmación de ello y, por tanto, un primer paso para dar con un tratamiento de Alzheimer enfocado a este órgano.

Otras investigaciones recientes han mostrado cómo la dieta, particularmente los patrones de alimentación en general, pueden estar relacionados con la salud cerebral, el deterioro cognitivo e incluso la demencia a medida que envejecemos, añade Heather Snyder, directora principal de operaciones médicas y científicas de la Asociación de Alzheimer, que también apoyó esta investigación.

Snyder señala que, aunque la dieta y la microbiota intestinal es un área de investigación relativamente nueva para el Alzheimer y otras demencias, sí tenemos indicios sobre la conexión entre el microbioma intestinal y el cerebro y la posible influencia de la microbiota en la salud del mismo.

Además, la experta añade que comprender estas conexiones probablemente nos brindará información valiosa sobre la biología que contribuye a la salud del cerebro y puede abrir la puerta a posibles formas de intervenir enfocadas a la digestión y al comportamiento dietético, pudiendo actuar en ese sentido.

http://dietaluzon.com/microbiota-alzheimer/

 

LA FIBRA ALIMENTICIA MEJORA LA RESPUESTA AL ESTRÉS

Publicado el 11 de septiembre 2018
 
Un estudio dirigido por John F. Cryan en la University College Cork, Irlanda, demuestra que, al añadir ácidos grasos de cadena corta (SCFAs) a la dieta de ratones, se contrarrestan los efectos del estrés psicosocial crónico.

Los animales recibieron durante una semana una mezcla de los principales SCFAs; acetato, propionato y butirato y a continuación fueron expuestos a estrés psicosocial durante un periodo de 3 semanas.

El tratamiento obtuvo una reducción de las alteraciones del comportamiento encaminado a la búsqueda de recompensa, un aumento de la respuesta frente a un estímulo estresante agudo, y un incremento de la permeabilidad intestinal, sin modificar de manera significativa la composición de la microbiota.

John Cryan afirma que los SCFAs, producidos principalmente a través de la fermentación de la fibra dietética, constituyen el grupo de metabolitos mejor estudiado en el ámbito de la comunicación entre los microbios y sus huéspedes.El investigador opina que estos resultados ofrecen una nueva perspectiva acerca de los mecanismos mediante los cuales la microbiota intestinal afecta al comportamiento. En consecuencia, el desarrollo de terapias basadas en la dieta y dirigidas a preservar un equilibrio en las bacterias intestinales (microbiota) pueden ser útiles en el tratamiento de los desórdenes asociados con el estrés.

http://dietaluzon.com/fibra-alimenticia-estres/